El conflicto armado en Sudán ha tenido un impacto devastador en el patrimonio cultural del país, con el Museo Nacional de Sudán reportando la sustracción de más del 60% de sus valiosas piezas. Este saqueo, llevado a cabo por las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) durante la ocupación del museo en Jartum, ha sido considerado una de las peores tragedias para la cultura sudanesa en tiempos recientes.

Entre los objetos sustraídos se encuentran tesoros de oro y joyería que pertenecían a civilizaciones antiguas, lo que no solo compromete la identidad nacional, sino que también dificulta la futura recuperación del patrimonio cultural del país. Ghalia Jar Al-Nabi, directora de la Autoridad General de Antigüedades y Museos, confirmó que más de 60.000 piezas han sido robadas, dejando vitrinas vacías y un vacío en la memoria colectiva del pueblo sudanés.

A pesar de los esfuerzos por recuperar el patrimonio perdido, hasta el momento solo se han recuperado 570 piezas de las más de 150.000 que albergaba el museo antes del conflicto. Se estima que las pérdidas totales en el sector cultural, que incluye afectaciones en aproximadamente 20 instituciones, ascienden a USD 110 millones. La UNESCO ha alertado sobre la necesidad de prevenir el tráfico internacional de estos objetos, subrayando el riesgo de perder irremediablemente un patrimonio invaluable para la humanidad.