En un reciente anuncio, Alex Lasry, director ejecutivo del Comité Anfitrión de Nueva York y Nueva Jersey para la Copa Mundial de la FIFA 2026, proyectó que la ciudad experimentará un impacto económico superior a los 3.000 millones de dólares gracias al evento deportivo. Durante una conferencia de prensa realizada en el Museo Americano de Historia Natural, Lasry destacó que se espera la llegada de aproximadamente 1,2 millones de visitantes a la región, lo que representa una oportunidad única para revitalizar la economía local.

Las cifras presentadas por Lasry no son meras especulaciones; reflejan un plan estratégico que busca maximizar el beneficio económico más allá de los estadios. "Estamos proyectando que 1,2 millones de personas visitarán nuestra ciudad, generando un impacto de más de 3.000 millones de dólares. Sin embargo, esto no sucederá por arte de magia. Es fundamental que trabajemos en conjunto para potenciar este impacto", afirmó el director del comité, subrayando la importancia de la preparación y la estrategia para atraer a los visitantes.

Uno de los principales desafíos que enfrenta la ciudad es mantener el flujo de consumo a lo largo de los 40 días que durará la Copa Mundial. Lasry mencionó que la mayoría de los aficionados permanecerán entre cinco y siete días en la ciudad, lo que plantea la necesidad de ofrecer actividades y entretenimiento durante los días en que no haya partidos. "Queremos que la gente se sienta activa, que haya cosas que hacer. No se trata solo de los partidos, sino de crear una experiencia completa en Nueva York", enfatizó.

En este contexto, el comité organizador ha anunciado que todos los Fan Festivals, donde los aficionados podrán ver partidos al aire libre, disfrutar de conciertos y participar en diversas actividades culturales, tendrán acceso gratuito. Esta medida busca fomentar un ambiente inclusivo y atractivo para tanto locales como turistas, asegurando que la diversión no se limite a los días de competencia.

Las entradas para estos eventos ya están disponibles en la página oficial del comité, aunque es necesario realizar una reserva previa. A pesar de esta formalidad, se ha garantizado que no habrá costos asociados para el público, lo que representa un esfuerzo por democratizar el acceso a la cultura y el entretenimiento durante el Mundial.

Además, Nueva York planea impulsar el comercio local mediante una innovadora iniciativa de pasaportes que se podrán obtener en las bibliotecas públicas. Este programa incentivará a los consumidores a comprar en negocios locales a cambio de puntos que pueden canjearse por premios, incluyendo artículos autografiados y la oportunidad de asistir a la final del torneo. Lasry mencionó que cientos de miles de locales ya han completado su registro para participar en esta campaña, lo que demuestra un interés significativo en aprovechar el potencial económico que traerá el Mundial.

Por último, es importante mencionar que el estadio MetLife será uno de los epicentros del torneo, albergando ocho partidos, entre ellos encuentros destacados como Brasil-Marruecos y la final del campeonato. Con un evento de tal magnitud en el horizonte, Nueva York se prepara para convertirse en un punto de atracción global, apostando a que el Mundial no solo será un espectáculo deportivo, sino también una oportunidad de oro para revitalizar su economía y fortalecer su identidad cultural.