La logística, entendida como el arte de coordinar y ejecutar procesos, ha evolucionado en la última década. Este ámbito ha dejado de ser una mera función operativa y hoy se erige como el núcleo estratégico de las organizaciones, adaptándose a un entorno global lleno de incertidumbres.

Con más de 22 años de experiencia en el sector, me he preguntado qué tipo de liderazgo se requiere para gestionar una cadena de suministro en constante movimiento. Mi trayectoria comenzó a los 18 años, pero fue a los 23, al asumir una jefatura de aduanas, que comprendí que el verdadero liderazgo no se basa en el cargo, sino en la capacidad de conectar y motivar a un equipo diverso.

La formación en empresas multinacionales me enseñó que, si bien el conocimiento técnico sobre normativas y procesos es fundamental, las habilidades interpersonales son esenciales para el éxito. En un contexto tan desafiante como el que ha enfrentado Venezuela, he aprendido que mantener a un equipo motivado, a pesar de las adversidades externas, es crucial. Promover la capacitación continua y establecer una comunicación efectiva son estrategias que he utilizado para fomentar un ambiente de trabajo positivo y productivo, incluso a distancia, liderando un equipo en México desde Venezuela durante casi tres años.