La Fiscalía de San Isidro solicitó este jueves penas de prisión para seis de los siete imputados en el juicio que investiga la muerte de Diego Armando Maradona. El pedido más elevado fue para el neurocirujano Leopoldo Luque, para quien los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren reclamaron 12 años de cárcel.

La acusación también pidió 10 años para Nancy Forlini, coordinadora médica de Swiss Medical, y ocho para la psiquiatra Agustina Cosachov. En esos tres casos, los fiscales atribuyeron el delito de homicidio con dolo eventual. Para el psicólogo Carlos Díaz solicitaron cinco años, mientras que reclamaron cuatro para el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y otros cuatro para el enfermero Ricardo Almirón, bajo la acusación de homicidio culposo. En cambio, pidieron la absolución del médico clínico Pedro Di Spagna.

Durante su exposición ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 7, Ferrari sostuvo que Luque “hizo todo lo posible para que las cosas salieran mal”. Además, afirmó que los acusados “asumieron voluntariamente ese rol” y que, al incumplir sus deberes, realizaron acciones “contrarias al arte de curar” y dejaron a Maradona “en una condición de desamparo y librado a su suerte”. “A los imputados poco les importó la vida del paciente”, agregó el fiscal. En la sala estuvieron los imputados, las hijas de Maradona —Dalma, Gianinna y Jana—, sus hermanas Kity y Claudia, y sus exparejas Claudia Villafañe y Verónica Ojeda. La acusación pública sostiene que el exfutbolista murió el 25 de noviembre.