El césped del Estadio Azteca en México 1986 fue testigo de una de las jugadas más memorables en la historia del fútbol, conocida como el “Gol del Siglo”. Este hito, protagonizado por Diego Maradona, no solo resonó en el ámbito deportivo, sino que se convirtió en un fenómeno cultural que trasciende generaciones. Augusto Costhanzo, un ilustrador argentino, evoca ese momento con una obra que fusiona arte y deporte, transformando la secuencia del gol en una partitura. Este relato visual se acompaña del icónico comentario de Víctor Hugo Morales, quien inmortalizó la jugada con su apasionado relato.

Costhanzo rememora su propia experiencia al presenciar aquel gol cuando tenía solo 16 años y cómo ese instante lo marcó profundamente. Para él, el Mundial de 1986 fue un evento extraordinario, donde cada partido parecía estar enmarcado por una atmósfera mágica. La idea de representar el gol de una manera innovadora surgió en el verano de 2014, cuando el artista buscaba una forma única de rendir homenaje a Maradona. En lugar de un retrato convencional, decidió convertir la jugada en una partitura, capturando cada movimiento y cada emoción que el futbolista transmitió en esa jugada legendaria.

Costhanzo, reconocido por su trabajo en medios de renombre como The New Yorker y The Guardian, ha dedicado su carrera a explorar diversas formas de expresión artística. Sin embargo, este proyecto particular se convirtió en su obra más emblemática. La creación de la partitura no fue un proceso fácil; cada nota musical corresponde a una postura específica de los jugadores durante el gol, lo que demandó una atención meticulosa a los detalles. El ilustrador se enfrentó a sus propias inseguridades, sintiendo que su estilo podía no ser reconocido, pero finalmente decidió arriesgarse y dar vida a su visión.

El proceso creativo de Costhanzo fue tanto técnico como emocional. Al detener la imagen del gol y trabajar en cada postura de los futbolistas, buscó establecer un vínculo visual fuerte con el espectador. Esta conexión es fundamental para que la memoria y el arte dialoguen de manera efectiva, evocando los sentimientos que la jugada generó en su momento. La partitura no solo captura un momento en el tiempo, sino que también invita al público a revivir la emoción de aquel encuentro, donde la pasión por el fútbol se entrelaza con el arte.

“Gol a los ingleses” se convirtió en un éxito que llegó a diferentes públicos, desde figuras influyentes en el ámbito cultural hasta jóvenes aficionados que encontraron en la obra una representación de su amor por el fútbol. La universalidad de Maradona se manifiesta en cómo su legado trasciende clases y contextos, generando un sentido de pertenencia entre sus admiradores. La obra de Costhanzo no solo es un homenaje a un ícono del deporte, sino también un testimonio de cómo el arte puede capturar y celebrar la historia de una nación.

La influencia de Maradona en el mundo del fútbol y la cultura popular es indiscutible. Documentales y películas han intentado capturar la esencia de su figura, siendo “Héroes” y “La mano de Dios” dos ejemplos destacados que examinan su impacto. Costhanzo, al hablar de la obra de Sorrentino, resalta cómo el gol de Maradona se interpreta no solo como un momento deportivo, sino como un acto de revolución y un símbolo de identidad nacional. En este sentido, el arte de Costhanzo se presenta como una extensión de esa narrativa, donde el fútbol y la cultura se entrelazan de manera profunda y significativa.