Ecuador se encuentra actualmente en medio de una ola de calor que promete perdurar hasta el 16 de abril de 2026, generando preocupación entre las autoridades meteorológicas y la población en general. Este fenómeno climático se manifiesta con temperaturas inusuales y niveles elevados de radiación solar, lo que ha llevado al Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) a emitir alertas y recomendaciones para mitigar sus efectos. La situación es particularmente crítica en la región Litoral, aunque se extiende a otras áreas del país.

Desde el 13 de abril, el Inamhi ha señalado un incremento notable de la temperatura diurna, que se intensificará en las horas centrales del día, entre las 10:00 y las 17:00. Durante este lapso, la radiación solar alcanza su máximo, lo que puede resultar perjudicial para la salud. Las provincias más impactadas, como Guayas, El Oro, Los Ríos y Santa Elena, experimentarán temperaturas que oscilarán entre 33 y 35 grados Celsius, con la posibilidad de que en algunas localidades se superen estos umbrales, generando un ambiente de calor extremo.

En Ecuador, las temperaturas promedio varían según la región; en la Costa, suelen estar entre 24 °C y 28 °C, en la Sierra entre 12 °C y 18 °C, y en la Amazonía entre 23 °C y 27 °C. Por lo tanto, el registro de temperaturas de 33 °C a 35 °C representa una clara anomalía térmica, especialmente cuando se sostiene durante varios días y se combina con alta humedad y radiación solar. Este aumento en las temperaturas y la humedad están provocando que la sensación térmica se eleve hasta cerca de los 40 grados en ciudades como Guayaquil, lo que incrementa los riesgos para la salud de la población.

El Inamhi ha descrito esta ola de calor como “sin precedentes”, ya que los registros actuales superan los promedios históricos para esta época del año. Además de las altas temperaturas, se han observado índices de radiación ultravioleta que se consideran altos y, en ocasiones, extremadamente altos, lo que representa un peligro adicional para quienes se exponen al sol por períodos prolongados. Esta combinación de factores climáticos no solo afecta la salud pública, sino que también puede tener repercusiones serias en la agricultura y la producción de alimentos.

Aunque el impacto principal se siente en la Costa, otras regiones del país también están sintiendo los efectos de este fenómeno. En la Sierra, se prevén temperaturas más altas de lo habitual, especialmente en áreas como el occidente de Loja. Por su parte, las Islas Galápagos están registrando temperaturas por encima de lo normal, mientras que en la Amazonía, aunque no se han reportado cambios significativos en las temperaturas, la radiación solar sigue siendo elevada, lo que podría tener consecuencias en el ecosistema local.

Las causas detrás de esta ola de calor están ligadas a ciertos factores atmosféricos. Según el Inamhi, la entrada de masas de aire seco del océano Pacífico y la influencia del anticiclón del Pacífico Sur son elementos clave que favorecen la formación de cielos despejados o parcialmente nublados. Esta situación permite que la radiación solar impacte con mayor fuerza en la superficie terrestre, propiciando un aumento sostenido de las temperaturas.

En varias localidades costeras, se han reportado cortes de energía eléctrica, atribuibles a la sobrecarga del sistema eléctrico debido al uso intensivo de aires acondicionados y ventiladores. Las autoridades han reconocido la necesidad de tomar medidas para garantizar el suministro de energía y proteger la salud de la población, enfatizando la importancia de mantenerse hidratado y evitar la exposición directa al sol durante las horas más cálidas del día. La ola de calor en Ecuador es un llamado de atención sobre los desafíos climáticos que enfrenta el país y la necesidad de adoptar medidas de adaptación y mitigación adecuadas para proteger a la población y sus recursos.