Un grupo de investigadores estadounidenses ha identificado una nueva especie de cocodrilo, de gran tamaño y feroz, que coexistió en África con los primeros homínidos, específicamente el Australopithecus afarensis. Este reptil, que acechaba en ríos y lagos, representaba una amenaza para nuestros ancestros.

El cocodrilo, recientemente nombrado Crocodylus lucivenator, vivió entre 3,4 y 3 millones de años atrás, en el mismo periodo y región de Etiopía que 'Lucy', uno de los fósiles más emblemáticos en la historia de la paleontología. Lucy, un esqueleto parcial de Australopithecus afarensis, ha brindado valiosa información sobre la evolución humana y el desarrollo del bipedismo.

Este antiguo depredador alcanzaba longitudes de entre 3,6 y 4,5 metros y pesaba entre 270 y 600 kilos, lo que lo convertía en el mayor depredador del ecosistema. Christopher Brochu, profesor del Departamento de Ciencias de la Tierra y Ambientales de Iowa, destacó que el Crocodylus lucivenator era más temido que los leones y hienas de su tiempo, acechando silenciosamente a sus presas desde el agua. Este descubrimiento se basa en el análisis de 121 restos fósiles, principalmente cráneos y dientes, encontrados en el yacimiento de Hadar, en Etiopía, un lugar reconocido por su importancia en el estudio del origen humano.

Los científicos han señalado que la peculiaridad de este cocodrilo incluye una gran joroba en el hocico, que podría haber sido utilizada en rituales de cortejo, similar a lo que se observa en el cocodrilo americano, pero ausente en el cocodrilo del Nilo. Este hallazgo no solo enriquece nuestra comprensión de la fauna de la época, sino que también resalta la conexión entre los antiguos reptiles y nuestros ancestros.