Dee Dee Bridgewater, reconocida figura del jazz estadounidense, reflexiona sobre su trayectoria y el significado de ser considerada una leyenda en el mundo de la música. Desde su hogar en Nueva Orleans, la artista de 75 años comparte sus pensamientos en una conversación previa a su esperado recital en Buenos Aires, programado para el 12 de octubre junto al pianista Bill Charlap en el Teatro Coliseo.

A lo largo de su carrera, Bridgewater ha sido aclamada como una de las principales exponentes del jazz contemporáneo. Su estilo único y su capacidad para conectar con el público la han posicionado como una de las vocalistas más carismáticas, continuando la tradición de grandes como Ella Fitzgerald y Nancy Wilson. A pesar de los años, la artista se mantiene activa en la escena musical, disfrutando de cada presentación y del intercambio con sus músicos.

En cuanto a su experiencia en la música a esta altura de su vida, Dee Dee confiesa que ha tenido que aprender a gestionar su energía. Aunque este año ha reducido la intensidad de sus giras, sigue sintiéndose vibrante y conectada con su arte. Además, revela que su acercamiento a la música argentina ha sido limitado, aunque destaca su amistad con el percusionista Minino Garay, lo que demuestra su interés por las diversas expresiones musicales del mundo.