La Filarmónica de Los Ángeles se prepara para una transición significativa en su dirección artística, marcando el fin de una era de casi veinte años bajo la batuta del aclamado Gustavo Dudamel. La institución ha anunciado el nombramiento de Daniel Harding, un director de orquesta británico de 50 años, como su nuevo director musical, quien comenzará su mandato en la temporada 2027-28. Este cambio no solo representa una nueva etapa para la orquesta, sino también un regreso para Harding, quien hizo su debut en Estados Unidos con esta misma agrupación en 1997.
Harding, conocido por su trabajo con orquestas de renombre en Europa, ha sido una figura destacada en el mundo de la música clásica. Su contrato con la Filarmónica de Los Ángeles es de seis años y comenzará a tomar forma con una primera temporada que incluirá ocho semanas de dirección, que se ampliarán a doce en las temporadas siguientes. Este nuevo rol coincide con su actual compromiso como director musical de la Orquesta de la Academia Nacional de Santa Cecilia en Italia, donde se encuentra en su segunda temporada de un contrato a cinco años.
En una conversación reciente, Harding expresó su entusiasmo por el nuevo desafío que se le presenta. "No podría haber llegado ni un día antes. Me alegra que no haya llegado un día después", comentó, reflejando su convicción de que este es el momento adecuado para asumir el liderazgo de la Filarmónica. Su enfoque no solo se centra en la ejecución musical, sino también en la educación y el desarrollo de jóvenes talentos, un aspecto que ha sido destacado por Kim Noltemy, presidenta y directora ejecutiva de la Filarmónica desde 2024. Noltemy, quien estableció el acuerdo con Harding durante una cena en Roma, subrayó que el director combina habilidades excepcionales como músico y educador.
La trayectoria de Harding es singular, no solo por su carrera musical, sino también por su pasión por la aviación. Desde 2014, ha estado interesado en volar y se unió a Air France en 2021, operando aviones Airbus A320 en Europa y el norte de África. Esta dualidad en su vida profesional ha sido, según él, una fuente de enriquecimiento, brindándole una perspectiva única que refleja su enfoque metódico y su deseo de mantener un equilibrio entre la música y la aviación. "Es absolutamente lógico que, en algún momento de mis primeros dos años en mi puesto en Los Ángeles, también empiece a venir a Los Ángeles con mi otro uniforme", declaró, aludiendo a su carrera como piloto.
El reconocido director Simon Rattle, quien fue uno de sus mentores, ha descrito a Harding como una persona inquieta que busca constantemente nuevos desafíos. Esta búsqueda de diversificación ha sido una característica de su carrera, y su segundo trabajo le aporta una perspectiva fascinante del mundo que lo rodea, como lo mencionó Deborah Borda, exdirectora de la Filarmónica de Los Ángeles. "Habló sobre la gran cantidad de aspectos técnicos que tuvo que dominar en la aviación, lo cual le proporcionó un placer diferente al de la música", agregó.
Harding no es un extraño para el público estadounidense, ya que ha trabajado con algunas de las orquestas más importantes del país, incluyendo la Filarmónica de Nueva York, la Orquesta Sinfónica de Chicago y la Orquesta Sinfónica de Boston. Sin embargo, su estilo de dirección ha suscitado opiniones diversas, incluso algunas críticas por su forma de abordar la música, lo que se ha reflejado en su relación con ciertas orquestas. A medida que se aproxima este nuevo capítulo en la Filarmónica de Los Ángeles, el mundo de la música clásica estará observando de cerca cómo Harding fusiona su vasta experiencia y su pasión por la música con los desafíos que trae consigo este nuevo cargo.



