El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Río Gallegos dio inicio ayer al juicio oral que involucra a cuatro exoficiales de la Armada Argentina. Estos están acusados de tener responsabilidad en el hundimiento y la posterior implosión del submarino ARA San Juan, que tuvo lugar en noviembre de 2017 y resultó en la trágica muerte de sus 44 tripulantes.

Los imputados son el contralmirante (RE) Luis Enrique López Mazzeo, el capitán de navío (destituido) Claudio Javier Villamide, el capitán de navío (RE) Héctor Aníbal Alonso y el capitán de fragata (RE) Hugo Miguel Correa. A todos se les imputa incumplimiento de los deberes de funcionario público, omisión de deberes del oficio y estrago culposo agravado por el resultado de muerte.

La fiscalía expuso que los acusados no aseguraron el adecuado mantenimiento y alistamiento del submarino, lo que provocó que operara en condiciones deficientes y con elevados riesgos. Además, se reveló que los familiares de las víctimas fueron objeto de espionaje por la Agencia Federal de Inteligencia durante el gobierno de Mauricio Macri. La abogada Valeria Carreras, que representa a 34 familias de los fallecidos, argumentó que estas muertes eran evitables, subrayando que el incidente se pudo haber prevenido.