Cepa 21, una de las bodegas más emblemáticas de Ribera del Duero, inicia un capítulo innovador en su trayectoria con el lanzamiento de una nueva línea de vinos que busca redefinir la identidad de esta región vitivinícola. Esta etapa se manifiesta a través de dos nuevos productos de producción limitada: La Rendija 2024 y La Pelliza 2024, cada uno con un total de aproximadamente 2.000 botellas. Además, la bodega presenta una renovada añada de Hito Rosado 2025, consolidando su compromiso con la calidad y la innovación en el vino.
El presidente de Cepa 21, José Moro, es el artífice de este cambio, que se basa en la filosofía de la "escucha activa". Según Moro, es fundamental atender tanto a las condiciones del viñedo, como a los gustos de los consumidores. Este enfoque integral permite a la bodega adaptarse a las nuevas demandas del mercado, al tiempo que preserva la esencia de los viñedos de Ribera del Duero.
La bodega ha implementado procesos de vinificación específicos que incluyen un control riguroso de la maceración y remontados durante la fermentación. Esta atención al detalle resulta en vinos con una expresión frutal más clara, un equilibrio notable y una textura refinada. La incorporación de tinas de roble francés también ha permitido mejorar el perfil aromático de sus productos, creando una experiencia sensorial más rica y compleja.
Además de la técnica, Cepa 21 se dedica a la viticultura regenerativa, buscando restaurar el suelo como un ecosistema saludable y vivo. Este compromiso con la sostenibilidad se traduce en vinos que son más fieles al terroir del que provienen, ofreciendo al consumidor una conexión genuina con el paisaje. La bodega se esfuerza por posicionarse como un referente en Ribera del Duero, demostrando que esta región puede ser versátil y productiva en la creación de vinos innovadores.
La Rendija 2024 destaca por su elaboración con la variedad Albillo Mayor, un tipo de uva que históricamente se utilizaba en la región para suavizar y fijar los colores de los vinos tintos. Este vino, fermentado en tinas de roble francés de 1.500 litros, representa un paso audaz hacia la diversificación de la oferta vinícola de Ribera del Duero. Por su parte, La Pelliza busca recuperar la tradición de los viñedos históricos, donde diferentes variedades de uva coexistían en la misma parcela, para crear un tinto contemporáneo que se distingue por su complejidad y su capacidad de envejecimiento.
La nueva identidad de Cepa 21 no solo se refleja en sus vinos, sino también en su enfoque artístico y de diseño. Moro ha colaborado con el reconocido artista Domingo Zapata para el diseño de las etiquetas de La Rendija y Hito Rosado, fusionando la cultura del vino con el arte contemporáneo. La Pelliza, por otro lado, mantiene la estética característica de la bodega, asegurando que cada botella cuente una historia visual que complemente su contenido.
En resumen, la bodega vallisoletana se encuentra en un proceso de transformación que no solo busca ofrecer vinos de alta calidad, sino también desafiar las percepciones tradicionales sobre lo que puede ser un vino de Ribera del Duero. Con estas nuevas propuestas, Cepa 21 está lista para sorprender a los amantes del vino y a los nuevos consumidores, reafirmando su papel en la evolución de esta prestigiosa región vitivinícola.



