El Banco Macro ha dado a conocer su Memoria Anual Reporte Integrado 2025, un documento que combina información financiera y no financiera bajo estándares internacionales de alta exigencia. Esta iniciativa, que posiciona al banco como pionero en Argentina en el desarrollo de reportes de este tipo desde hace 19 años, busca fortalecer la transparencia y la rendición de cuentas de la entidad. La presentación de este informe no solo resalta el desempeño financiero del banco, sino que también articula su estrategia empresarial con la agenda global de sostenibilidad, mostrando un compromiso claro hacia la responsabilidad social y ambiental.

Dentro de los datos más relevantes, la memoria destaca que el banco logró un resultado neto que supera los $303.043 millones, lo cual se traduce en un retorno sobre el capital (ROE) de 5,1% durante el año 2025. Estos resultados financieros son un reflejo del crecimiento sostenido de la institución y su posición competitiva en el sector bancario argentino. Este desempeño es importante en un contexto de desafíos económicos, donde la confianza de los inversores y clientes es clave para la continuidad y expansión de las operaciones.

El informe fue elaborado de acuerdo con el Marco Internacional de Reporte Integrado (IR) de la IIRC, e incorpora estándares de reconocidas organizaciones tales como la Global Reporting Initiative (GRI) y los Estándares SASB. Además, se alineó con los principios del Pacto Global de Naciones Unidas y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), así como con las Normas Internacionales de Sostenibilidad y Clima (NIIF S1 y NIIF S2). La memoria se estructura según los seis capitales definidos por el Macro: Financiero, Industrial, Intelectual, Humano, Social y Natural, lo que subraya su compromiso con prácticas de gestión responsables y sostenibles.

Otro aspecto destacado en la memoria es el crecimiento de la base de clientes del Banco Macro, que alcanzó un total de 6,5 millones, de los cuales 2,9 millones son usuarios digitales. La entidad cuenta con 487 puntos de atención en 23 jurisdicciones, con un 40% de sus sucursales ubicadas en ciudades de menos de 30.000 habitantes. Durante el año 2025, el banco también promovió la educación financiera al facilitar la participación de 6.589 personas en talleres diseñados para mejorar el conocimiento en esta área, una acción que refuerza su compromiso con el desarrollo de la comunidad.

En términos de gestión ambiental, el Banco Macro ha logrado reducir su huella de carbono en un 28% en comparación con 2024, y ha certificado su Sistema de Gestión Ambiental bajo la norma ISO 14.001. Además, ha sido reconocido con el Sello Verde del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para su emblemática Torre Macro. Durante este mismo periodo, un 46,5% de la energía eléctrica utilizada en sus edificios y 21 sucursales provino de fuentes renovables, marcando un significativo aumento respecto al 17,8% del año anterior, lo que demuestra un avance en su estrategia de sostenibilidad.

El banco también ha hecho esfuerzos en reducir su impacto ambiental mediante la producción de 1.752.300 tarjetas de débito elaboradas con PVC reciclado, así como el uso de sus Macro Bicis, que recorrieron 12 millones de kilómetros. Estas iniciativas reflejan un enfoque integral hacia la sostenibilidad, no solo en el ámbito financiero, sino también en la reducción del impacto ambiental y en la promoción de la movilidad sostenible.

Por último, en línea con el lanzamiento de su nueva estrategia de negocios para 2025, el Banco Macro ha revisado su Política de Sustentabilidad y ha diseñado una Estrategia Corporativa de Sustentabilidad para el periodo 2026–2030. Este proceso incluyó un análisis de doble materialidad para identificar y priorizar sus impactos, riesgos y oportunidades, con la participación activa de más de 85 líderes de la organización en talleres. Además, se ha fortalecido la gobernanza con la creación de un nuevo Comité de Dirección, lo que subraya el compromiso del banco con la sostenibilidad y la responsabilidad social a largo plazo.