En el marco de su reciente gira denominada "Como cantor", Andrés Calamaro, una de las figuras más emblemáticas de la música argentina, se encuentra recorriendo diversas localidades de nuestro país. Desde un rincón de las rutas argentinas, el artista respondió a nuestra solicitud de entrevista, donde compartió sus pensamientos sobre la situación actual del país, su proceso creativo y la experiencia de vivir girando con su banda. Con una prosa elegante y reflexiva, Calamaro se muestra tal como lo conocemos: un artista atento a su entorno, con una mirada crítica y una dosis de ironía que lo caracteriza.
La gira de Calamaro comenzó en la ciudad de Santa Fe y continuará en el icónico anfiteatro Cocomarola de Corrientes, donde se presentará ante su público con un repertorio renovado. En este contexto, el músico enfatiza la importancia del proceso de ensayo y la conexión con su banda, destacando que han preparado un conjunto de diez canciones que no habían incluido en su actuación anterior. "Buscamos las buenas sensaciones en el escenario, y eso se logra con seriedad y compromiso", explica Calamaro, quien reconoce la vitalidad de la música en vivo y su capacidad para generar un espacio único en cada recital.
El artista describe su enfoque hacia la performances como un "concepto torero", donde la música y el silencio se encuentran en un constante juego de improvisación y descubrimiento. Calamaro se siente afortunado de poder contar con la misma formación a lo largo de la gira, ya que eso les permite generar una dinámica especial y una conexión profunda con el público. "Hay un misterio en cada recital, algo diferente que se revela en el momento", señala el músico, quien también destaca la influencia de géneros como el jazz y el blues en su música y su estilo interpretativo.
Reflexionando sobre la situación actual de Argentina, Calamaro reconoce que la realidad del país siempre ha sido compleja e irregular. Sin embargo, menciona que los trastornos contemporáneos han transformado la percepción de la locura que caracteriza a los outsiders y artistas. "La inercia que sufrimos afecta no solo el tejido económico, sino también el social y cultural", afirma, planteando la necesidad de cuestionar cómo cada uno de nosotros se relaciona con el tiempo libre y la cultura en general.
El músico también critica la figura de los nuevos influyentes de este siglo, quienes son, en muchos casos, cocineros y futbolistas, y lamenta que el contenido superficial en redes sociales haya tomado el protagonismo. En su opinión, la cultura debe ser un espacio de reflexión, donde se valore la música, el cine y el teatro, pero también lo que hacemos como individuos en nuestra vida cotidiana. "Es fundamental preguntarnos si estamos dispuestos a trabajar, a mejorar, y a sacrificarnos por algo que trascienda lo inmediato", sostiene Calamaro.
Finalmente, Andrés Calamaro se muestra optimista en cuanto a la posibilidad de lograr un recital que supere al anterior, un enfoque que refleja su pasión por la música y su compromiso con el arte. "Siempre hay un próximo show que aspirar a mejorar", concluye, dejando en claro que su viaje artístico sigue adelante, lleno de nuevos desafíos y oportunidades. La gira "Como cantor" no solo es una serie de presentaciones, sino una invitación a compartir una experiencia única con su público, donde la música se convierte en un refugio y un medio de conexión en tiempos inciertos.



