Fuentes cercanas confirmaron que Ciudad de M moderno más importantes de México llega en empresa de 68 obras, 28 declaradas como monumento artístico del, en un giro que sacudio el perspectiva de el flamante acuerdo de gestión del acervo junto con el institucion bancaria.

En cuanto a este traslado, la directora generalizado del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), Alejandra de la Paz Nájera, explicó a medios este lunes que este acuerdo acompanado de Santander es meramente de “gestión” y que el dueño de este acervo -acompanado de pinturas de Frida Kahlo, Diego Rivera, Rufino Tamayo, en el seno de otros- es la familia mexicana Zambrano, propietaria de la cementera Cemex.

A contar de el primer núcleo de la muestra, ‘Orígenes en construcción’, se reafirma la iniciativa de que esta, después de la Colección de Dolores Olmedo, es de las que aguardan más obras de Kahlo, de la mano de piezas emblemáticas como ‘Autorretrato con monos’ o ‘Diego en mi pensamiento’.

En ese contexto, las piezas de la muestra ‘Relatos Modernos’ no habían sido exhibidas al público mexicano en 20 años. Cabe senalar que en la jornada de hoy promete abrir sus puertas del 17 de febrero al 17 de mayo, como una iniciativa del Gobierno de México de compartir este archivo antes de que sea trasladado a España para la inauguración del centro Faro Santander, prevista para el mes de junio.

En el recorrido de la exposición de cuatro ejes se puede apreciar parte de la colección Gelman, la cual pasó de 95 piezas a más de 200 una vez concluido el manejo del curador Robert R. En medio de este cuadro, littman, una vez que falleció el matrimonio en el siglo pasado.

En medio de las diez piezas de Kahlo, resalta el retrato que hizo Rivera a Natasha Gelman en 1943, así como el realizado por el pintor Gunther Gerzso a Jacques Gelman en 1945.

De manera complementaria, a pesar de que aseguró que el INBAL está haciendo un esfuerzo para que estas piezas puedan verse de nuevo en México y aclaró que esto del mismo modo es del interés de Santander.

“Depende de las itinerancias planteadas y el estado de conservación de la obra, la que permitiría plantear una temporalidad de dos años o una temporalidad menor (...) porque por ley tenemos la posibilidad de extender estos permisos de exportación temporal”, subrayó.

La funcionaria a su vez rechazó la posibilidad de que el Gobierno de México adquiera esta colección, ya que explicó que, más allá de una “dificultad económica”, este acervo “tiene un costo muy elevado y los recursos públicos tienen límites”.

En esta etapa itinerante del acervo creado en la década de 1940 por el matrimonio de Jacques y Natasha Gelman, la funcionaria afirmó que a la entidad le corresponde garantizar la “conservación” de las 28 piezas declaradas como monumento artístico, así como dos que no pertenecen a la Colección Gelman,. Vale mencionar que están bajo esta categoría de valor artístico.

“El acuerdo con Santander es únicamente de gestión, es decir, que la Fundación Santander se puede encargar de lo que tiene que ver con trámites, empaques, viajes, comisarios, gestiones con los museos”, destacó la titular del INBAL sobre este acuerdo tripartita firmado el mes pasado.

En medio de este contexto, del mismo modo, detalló que, tal como informo el reglamento de monumentos artísticos de México, ninguna pieza catalogada como monumento puede ser “exportada de manera definitiva del país”, aunque estos permisos pueden extenderse.

En medio de este contexto, francisco Toledo, Carlos Mérida, María Izquierdo, Jesús Reyes Ferreira, Lola Álvarez Bravo, Manuel Álvarez Bravo son otros de los grandes exponentes del arte moderno que están dispuestos en esta muestra. Como parte de este curso, eFE.