Waymo, la división de vehículos autónomos de Alphabet, ha salido al cruce de las críticas sobre el uso de asistencia humana remota en sus robotaxis que operan en Estados Unidos. La compañía argumenta que, aunque sus vehículos funcionan sin un conductor físico, el apoyo humano sigue siendo un componente esencial, aunque esté a miles de kilómetros de distancia.
La empresa ha enfatizado que su sistema, basado en inteligencia artificial, permite que los robotaxis naveguen de forma independiente por las calles de diversas ciudades estadounidenses. Sin embargo, Waymo ha admitido que alcanzar una autonomía total es un objetivo aún distante, ya que existen situaciones complejas en la vía que requieren la intervención de un asistente humano. En estos casos, los vehículos pueden solicitar apoyo a operadores remotos, quienes no manejan directamente, sino que ofrecen asesoramiento sobre cómo proceder en situaciones complicadas.
Waymo cuenta con cuatro centros de asistencia remota, ubicados en Arizona y Michigan en Estados Unidos, y en Filipinas. La elección de Filipinas, según la empresa, está relacionada con factores económicos y logísticos. Recientemente, legisladores estadounidenses, como el senador Ed Markey y el representante Buddy Carter, han expresado su preocupación sobre la autonomía real de los robotaxis y han solicitado más información sobre la capacitación y la frecuencia de intervención de estos asistentes. Ante estas inquietudes, Waymo ha defendido su modelo, subrayando que el sistema automatizado es el que decide cuándo es necesaria ayuda externa, manteniendo siempre el control sobre las decisiones finales del vehículo.



