Uber anunció que reducirá alrededor de un 10% de su plantilla global, una medida que afectará a más de 3000 empleados y forma parte de una reorganización interna. El plan también incluye la salida de la compañía de dos mercados africanos y un impulso a su estrategia vinculada con los robotaxis autónomos.

La empresa cuenta con unos 34.000 trabajadores y opera en más de 70 países. Según explicó su director ejecutivo, Dara Khosrowshahi, el objetivo del ajuste es reducir los niveles jerárquicos, simplificar la estructura corporativa y acelerar la toma de decisiones.

“Hoy estamos realizando una serie de cambios organizativos significativos en todo Uber”, señaló Khosrowshahi en un mensaje dirigido a los empleados. “Como resultado, reduciremos el tamaño de nuestro equipo en aproximadamente un 10%”.

El ejecutivo sostuvo que la compañía busca construir una organización “más sencilla y rápida”, con menos demoras ocasionadas por la coordinación interna. “Una organización más ágil supondrá una mayor claridad en la asignación de responsabilidades, decisiones más rápidas y más tiempo dedicado a construir en lugar de coordinar”, afirmó.

El recorte se produce después de varios años de expansión de Uber. En paralelo, la empresa procura profundizar el uso de inteligencia artificial para mejorar sus servicios y operar de manera más eficiente y segura, al tiempo que prepara una mayor participación en el desarrollo y la implementación de vehículos autónomos.