La última edición de Expoagro se consolidó como un evento clave en la escena agroindustrial de Argentina, atrayendo a más de 250.000 visitantes y 700 expositores. Sin embargo, tras el cierre de las muestras, muchas empresas enfrentan un reto significativo: la conversión de los contactos obtenidos durante el evento en negocios concretos. Este fenómeno revela que las oportunidades generadas no se traducen automáticamente en ventas, lo que puede llevar a pérdidas millonarias si no se gestionan adecuadamente.
Cristian Medizza, CEO y fundador de la consultora Activarte, subraya la importancia de un seguimiento efectivo y la fidelización de los contactos. Según él, la falta de un enfoque organizado para procesar la información recopilada en ferias es la principal causa de que muchas empresas no logren capitalizar las oportunidades. No se trata simplemente de contar con tecnología avanzada; es fundamental adoptar un nuevo enfoque de marketing que integre la captura de datos, el uso de inteligencia artificial y la automatización de procesos.
El desafío es bien conocido por los participantes de estas exposiciones: la gran cantidad de contactos generados puede resultar abrumadora para los equipos comerciales. Las tarjetas de presentación, los formularios y las conversaciones quedan muchas veces sin procesar, lo que impide que las empresas puedan actuar de manera rápida y efectiva. En muchos casos, los datos se cargan en sistemas de gestión semanas después del evento, periodo durante el cual los potenciales clientes ya han tomado decisiones en función de otras alternativas.
Medizza enfatiza que en un evento donde circulan cientos de miles de personas, el verdadero valor no reside únicamente en la presencia física en el stand, sino en la capacidad de transformar la información recopilada en acciones concretas de marketing y fidelización. La competencia en el sector es feroz, y quienes logran implementar un sistema eficiente para procesar estos datos tienen una ventaja significativa sobre quienes no lo hacen. Esto plantea la necesidad de actuar de manera proactiva y en tiempo real, aprovechando cada contacto antes de que la competencia lo haga.
La evolución del sector agropecuario también implica un cambio en el comportamiento de los consumidores, que ahora se desenvuelven tanto en entornos físicos como digitales. Según la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), el canal digital ha visto un incremento del 33% en las órdenes de compra, lo que indica que las empresas deben adaptarse a las nuevas tendencias de consumo que ya afectan no solo al ámbito minorista, sino también al corporativo. Este perfil de comprador híbrido obliga a las marcas a repensar su estrategia y a diseñar una experiencia que integre sus puntos de contacto físicos y digitales de forma coherente.
Bajo esta premisa, la presencia en ferias debe considerarse como un primer paso en un proceso más amplio que involucra la automatización y personalización del seguimiento. La consultora Activarte ha desarrollado un enfoque que permite sincronizar la captura de datos en tiempo real con acciones de remarketing, aprovechando la inteligencia artificial para maximizar el impacto de cada contacto. Esta estrategia busca asegurar que cada oportunidad generada en un evento no quede sin seguimiento y sea convertida en una acción comercial efectiva.
En resumen, el éxito en la transformación de contactos en negocios reales tras eventos como Expoagro descansa en la capacidad de las empresas para implementar sistemas eficientes de gestión de datos. La combinación de tecnología, estrategia de marketing y un enfoque centrado en el seguimiento activo es crucial para capitalizar las oportunidades que surgen durante estas grandes muestras del agro. A medida que se acerca Agroactiva, el tiempo para optimizar estos procesos se vuelve cada vez más apremiante, haciendo de esta una cuestión estratégica que no puede ser ignorada por los actores del sector.



