La compañía Tesla continúa su camino hacia la plena automatización de la conducción, con el lanzamiento de una nueva versión de su software que promete transformar la experiencia de manejo de sus vehículos eléctricos. Esta actualización se encuentra actualmente en fase de prueba en Nueva Zelanda, y representa un avance significativo desde que se implementó el sistema de conducción autónoma el año pasado. Con cada mejora, Tesla se acerca más a una era donde los automóviles puedan operar sin intervención humana, una meta ambiciosa que ha captado la atención y el interés de la industria automotriz.
El despliegue del nuevo software, que comenzó el 19 de junio, se está llevando a cabo simultáneamente en Nueva Zelanda y Australia, y está diseñado exclusivamente para los modelos más recientes que cuentan con el Hardware 4, específicamente el Model Y y el Model 3 Highland. Esta decisión deja fuera a los propietarios de vehículos que aún utilizan el Hardware 3, quienes deberán esperar una versión alternativa llamada “v14 Lite” que, si bien está en desarrollo, no tiene una fecha clara de lanzamiento. De esta manera, Tesla sigue segmentando sus actualizaciones, lo que puede generar cierta frustración entre sus usuarios más antiguos.
La nueva versión del sistema de conducción autónoma, ahora conocida como Full Self-Driving (FSD), incorpora mejoras que prometen hacer que la experiencia de conducción sea más fluida y segura. Según la empresa, la versión 14.3.3 presenta una respuesta un 20% más rápida en comparación con su predecesora, gracias a optimizaciones en su red neuronal y en el codificador que la acompaña. Este avance tecnológico se traduce en una mejor interpretación de señales de tráfico y una notable reducción de las intervenciones necesarias por parte del conductor, especialmente en situaciones complicadas como rotondas o intersecciones con obras.
Entre las nuevas capacidades del sistema FSD se destaca una mejora en la respuesta ante vehículos de emergencia y una mayor sensibilidad para detectar animales pequeños en la vía. Además, se ha optimizado la gestión de cambios de carril, lo que minimiza las maniobras innecesarias y permite una conducción más intuitiva y segura. Estos avances no solo son técnicos, sino que también reflejan un compromiso de Tesla con la seguridad y la comodidad del usuario.
Uno de los aspectos más innovadores de esta actualización es la introducción del nuevo perfil de velocidad denominado “Sloth”, que prioriza una conducción más lenta y conservadora en la elección de carriles. Este perfil se suma a los ya existentes como Chill, Standard y Hurry, y permite a los conductores personalizar su experiencia de manejo de acuerdo a sus preferencias y las condiciones del entorno. Este enfoque personalizado es un paso hacia la creación de una experiencia de conducción que se adapte a las necesidades individuales de cada usuario.
El sistema también ha mejorado en aspectos prácticos relacionados con el inicio y la finalización de los viajes. Ahora, al comenzar una nueva ruta, el FSD no requiere que el conductor presione el pedal de freno para activarse, lo que agiliza la transición hacia el modo autónomo. Al finalizar el trayecto, los usuarios pueden elegir entre diversas opciones de estacionamiento, como la posibilidad de aparcar en la calle o en un garaje, todo desde la pantalla central del vehículo, lo que mejora considerablemente la experiencia general del usuario.
Finalmente, la actualización incluye avances en la supervisión de la atención del conductor, gracias a una cámara interior más precisa que puede detectar la atención del usuario incluso en condiciones de baja luminosidad o si utiliza gafas de sol. Esta medida es crucial para asegurar que el sistema de conducción autónoma funcione de manera segura, manteniendo el control sobre la atención del conductor mientras se utiliza el modo automático. A medida que Tesla continúa desarrollando y perfeccionando su tecnología, el futuro de la conducción autónoma parece cada vez más cercano y emocionante.



