El consejo de administración de Samsung Electronics aprobó el plan de dividendos correspondiente al ejercicio 2026, que contempla distribuir entre 90 y 110 billones de wones entre los accionistas. La cifra equivale a unos 55.000 y 68.000 millones de euros, respectivamente, y representaría el mayor reparto realizado hasta ahora por una empresa de Corea del Sur.
De concretarse el máximo previsto, el desembolso quintuplicaría el récord anterior de Samsung, alcanzado en 2020, cuando la compañía destinó 20,3 billones de wones —unos 12.530 millones de euros— a la retribución de sus accionistas. “El retorno récord para los accionistas tiene como objetivo garantizar que el crecimiento de la Compañía se traduzca en beneficios tangibles para los accionistas, fomentando un círculo virtuoso en el que el crecimiento corporativo y la creación de valor para los accionistas se refuerzan mutuamente”, señaló la firma surcoreana.
El plan también incluye una operación de recompra de acciones por 15 billones de wones, equivalentes a unos 9.260 millones de euros, en concepto de compensación para los empleados y con el objetivo de incrementar el valor para los accionistas. Además, Samsung mantiene su compromiso de destinar el 50% de su flujo de caja libre al retorno de los accionistas durante el período 2024-2026, una política que la empresa asegura estar cumpliendo “fielmente”.
Durante 2024 y 2025, la compañía pagó 19,6 billones de wones —alrededor de 12.000 millones de euros— en dividendos ordinarios. El monto se distribuyó a razón de 9,8 billones de wones por año.



