El fundador y presidente del Grupo Cox, Enrique Riquelme, sostuvo que es necesario fortalecer las redes eléctricas para garantizar el éxito de la transición energética en Latinoamérica. El planteo fue realizado durante la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, en el marco del panel “Impulsando la Competitividad: Una Alianza Birregional para Financiar una Transición Energética Justa y un Crecimiento Resiliente”.

Durante su exposición, el directivo señaló que el proceso dependerá de contar con “redes modernas, flexibles e interconectadas”. También advirtió que la electrificación de la economía, el crecimiento de los centros de datos, el desarrollo de la inteligencia artificial y la expansión de la movilidad sostenible demandarán una mayor capacidad energética y una calidad de red superior a la actual.

“Estamos viviendo un contexto global de alta incertidumbre y volatilidad. Este tipo de encuentros son espacios de diálogo fundamentales para generar oportunidades de cooperación regional frente a una situación global adversa”, afirmó Riquelme. El encuentro fue coorganizado por el Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (Ceapi) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Riquelme también alertó que el escenario geopolítico complica las inversiones y limita la capacidad de los Estados para impulsar proyectos energéticos, hídricos y de infraestructura. Según explicó, se trata de iniciativas clave “para la vida, la economía, la productividad, la digitalización, la industrialización y la estabilidad social”.