Un fenómeno ecológico sin precedentes está transformando la cadena alimentaria en la región patagónica de Argentina. La llegada masiva del salmón Chinook a los ríos de Santa Cruz ha generado un cambio significativo en la dieta de diversas especies autóctonas y carroñeras. Este nuevo escenario ha permitido que se produzcan interacciones predatorias que nunca antes habían sido documentadas en esta parte del mundo, revelando un complejo entramado de relaciones ecológicas.
Investigadores del Centro Nacional Patagónico (CENPAT) han presentado hallazgos sorprendentes que indican que los pumas, conocidos como uno de los depredadores más versátiles de la fauna sudamericana, ahora están cazando salmones vivos antes de que estos completen su ciclo vital. Este descubrimiento, liderado por Javier Ciancio, del Centro para el Estudio de los Sistemas Marinos (CESIMAR-CONICET), marca un hito en el entendimiento de las relaciones tróficas en los ecosistemas fluviales del sur argentino. La observación de esta nueva dinámica alimentaria sugiere que los pumas están adaptándose a la disponibilidad de nuevas fuentes de alimento en su hábitat.
En sus investigaciones recientes, el equipo de Ciancio ha documentado que, tras la época de desove del salmón Chinook, los ríos patagónicos presentan un excedente de hasta 20 toneladas de carcasas de esta especie invasora. Este aumento en la biomasa resulta en una nueva y rica fuente de alimento para un amplio espectro de especies carroñeras, que incluye cóndores, zorros, águilas mora, chimangos, zorrinos y caracaras. Este fenómeno no solo afecta a los depredadores, sino que también tiene implicaciones para la biodiversidad de la región, ya que la presencia de un alimento abundante puede alterar las dinámicas de competencia entre las especies.
Desde 2003, los investigadores han observado la presencia de cadáveres de salmón Chinook dispersos a lo largo del valle del río Caterina, un área situada cerca del Campo de Hielo Patagónico Sur. Esta cuenca fue la primera del Atlántico invadida por esta especie. Según Ciancio, los restos de salmón hallados, algunos a cientos de metros del río, indicaban que un gran vertebrado estaba cazando peces vivos en la zona. Sin embargo, no fue sino hasta 2022 que un pescador local identificó un cadáver fresco en un área de caza de pumas, lo que dio lugar a la primera observación documentada de pumas cazando salmones en la región.
Este descubrimiento es particularmente significativo, ya que aunque pumas y salmones coexisten en Norteamérica, nunca se había registrado una interacción similar debido a la presencia de osos, que son los depredadores dominantes de esos ecosistemas. La falta de observaciones en América del Norte pone de relieve la singularidad de la situación en la Patagonia argentina, donde la dinámica ecológica está en constante evolución. Ciancio advierte que, debido a la naturaleza esquiva de los pumas y a la escasez de restos que dejan, es posible que la depredación de salmones por parte de pumas esté ocurriendo de manera generalizada en los ríos invadidos a lo largo de la costa del Pacífico de la Patagonia, sin que los científicos hayan logrado detectar estas interacciones.
El investigador también destacó que, en sus estudios previos, han documentado pumas que depredan pingüinos, lo que sugiere que algunos ejemplares de pumas están comenzando a especializarse en presas poco comunes, como los salmones y los pingüinos en el Parque Nacional Monte León. Este fenómeno de especialización alimentaria podría ser una respuesta a la creciente densidad poblacional de los pumas, que los lleva a explorar nuevas fuentes de alimento en su entorno.
La invasión del salmón Chinook (Oncorhynchus tshawytscha) en los ríos de Patagonia se remonta a hace aproximadamente 45 años. Esta especie se caracteriza por su capacidad de alcanzar longitudes superiores a 1,5 metros y pesos que oscilan entre 5 y 60 kilos. Su ciclo biológico, que incluye un evento reproductivo único, ha alterado de manera significativa la ecología de los ríos patagónicos, lo que a su vez ha generado un impacto en las comunidades de fauna local. A medida que se profundiza la investigación sobre estas interacciones, se espera que se revelen más detalles sobre cómo estas dinámicas afectan a los ecosistemas y a las especies que los habitan.



