En el marco de las elecciones presidenciales en Colombia, diversas comunidades de mujeres vinculadas a la tecnología han presentado una propuesta integral que busca transformar el acceso de las mujeres a este sector. Agrupaciones como Womenize Latam, Mujeres TIC y Women in Tech Colombia, que cuentan con más de 15 años de trayectoria en la formación de talento y en el estudio de las desigualdades de género, han entregado un documento de política pública titulado "Género y Tecnología: democratización del acceso de las mujeres a la tecnología en Colombia". Esta iniciativa no solo tiene como objetivo visibilizar las brechas existentes, sino también proponer soluciones concretas que garanticen un futuro más equitativo en el ámbito tecnológico.

Las organizaciones han enfatizado que la fuga de talento femenino entre la educación y el ámbito laboral representa una pérdida significativa para la productividad del país. Según su análisis, aunque más del 52% de las niñas colombianas participan en actividades relacionadas con la ciencia y la tecnología, solo el 32,35% de los estudiantes en carreras STEM son mujeres, una cifra que ha ido disminuyendo durante los últimos tres años. Estos datos evidencian una preocupante tendencia que, si no se aborda, podría seguir limitando el potencial de las futuras generaciones de mujeres en el campo de la tecnología.

Otro aspecto alarmante que se pone de manifiesto en el documento es que solo el 17% de los graduados universitarios en tecnología son mujeres. Además, por cada 100 hombres que logran acceder a posiciones directivas en este sector, únicamente 52 mujeres consiguen avanzar hasta esos roles. Un informe del Banco de la República indica que, si se lograra cerrar la brecha de género en el mercado laboral, el Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia podría experimentar un crecimiento que oscila entre el 10% y el 80%. Estas estadísticas son un claro indicador de la urgencia de implementar políticas que promuevan la inclusión y el empoderamiento femenino en el ámbito tecnológico.

La propuesta presentada por Womenize Latam incluye la creación de un Sistema Nacional de Información de Género en el Sector de Tecnologías de la Información (TI). Este sistema estaría articulado con diversas entidades gubernamentales, como el DANE y el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (MinTIC), entre otros. La plataforma permitiría la recopilación de datos desagregados y la adopción de estándares internacionales que ayuden a eliminar sesgos en los sistemas de inteligencia artificial, un tema que cobra especial relevancia en la actualidad.

Un estudio de la Universidad de Berkeley, que fue citado en el documento, reveló que el 44% de los sistemas de inteligencia artificial analizados presentaban sesgos de género. Esto pone de relieve la necesidad de tomar medidas urgentes para asegurar que las tecnologías que se desarrollen en el futuro sean inclusivas y representen adecuadamente a todas las comunidades. Sandra Rozo, directora de Womenize Latam, y Ximena Duque, líder del comité de política pública de la organización, han expresado que "convertimos esa deuda histórica en una ventaja competitiva real para el país", destacando así la importancia de la equidad en el progreso tecnológico.

Por su parte, Mujeres TIC ha promovido la implementación del sello equipares como una certificación obligatoria para entidades gubernamentales y voluntaria, con incentivos fiscales, para el sector privado. Esta iniciativa propone incorporar tres dimensiones fundamentales: formación obligatoria para servidores públicos en temas de sesgos y equidad, compras públicas que prioricen proveedores certificados en igualdad, y la fijación de metas anuales medibles para aumentar la presencia de mujeres en roles técnicos y de liderazgo. La meta es que el 50% de las entidades del orden central esté certificada en 2027 y que se alcance una cobertura total en 2030, con al menos el 70% de los servidores públicos capacitados en equidad, diversidad e inclusión.

Pamela López, directora general de Mujeres TIC, y Lorena Bolaños, co-líder del comité de política pública, han enfatizado que "las instituciones públicas lideran la transformación cultural que permite a niñas, jóvenes y mujeres alcanzar su pleno potencial en STEM". Este enfoque no solo busca cambiar la narrativa en torno a la participación femenina en la tecnología, sino que también busca inspirar a las nuevas generaciones a involucrarse en un campo que, históricamente, ha estado dominado por hombres. La propuesta de estas comunidades es un llamado a la acción para garantizar un futuro más inclusivo y equitativo en el sector tecnológico de Colombia.