Riedlingen, Alemania.- La niebla puede transformar un paisaje conocido en un espacio de aislamiento. Esa experiencia cotidiana fue utilizada por Hermann Hesse para reflexionar sobre la soledad en su poema “En la niebla”, donde escribió: “No ve el árbol los otros árboles, cada uno está solo… vida y soledad se confunden”.

La imagen describe cómo la falta de visibilidad separa al observador de lo que lo rodea y altera su percepción del mundo. En tiempos recientes, además, la palabra “niebla” comenzó a emplearse para referirse a la falta de memoria, la confusión y la lentitud para pensar.

Ese uso del término es anterior a la irrupción de la inteligencia artificial, aunque también puede asociarse con el efecto negativo que algunos especialistas señalan que esta tecnología podría tener sobre la memoria y el pensamiento. La metáfora permite pensar en una dificultad contemporánea: cómo conservar la capacidad de orientarse cuando la información, la atención y el recuerdo parecen perder nitidez.

En la escena, un tren avanza aislado dentro de un paisaje cubierto por la niebla. Sin embargo, mantiene un rumbo definido y llegará a destino gracias a la vía que lo conduce. El desafío para la memoria será encontrar un equivalente de ese recorrido: una guía que le permita atravesar la confusión sin perder el sentido de la dirección.