“Quiero ver la cuarta estrella brillar en la camiseta”, canta Gilda sobre la melodía de su hit “No me arrepiento de este amor”. La escena, sin embargo, está atravesada por una contradicción: la cantante murió en 1996 y la Argentina perdió la final del Mundial frente a España. La explicación está en una de las posibilidades que ofrece la inteligencia artificial: recrear la imagen y la voz de personas fallecidas para hacerlas aparecer como si siguieran con vida.
Durante el campeonato de la FIFA circularon distintos videos en los que Diego Maradona regresaba de la muerte para aconsejar a Lionel Messi. También se utilizó una recreación de su imagen y su voz para promocionar una plataforma de apuestas durante las transmisiones de los partidos. La propuesta contó con autorización de parte de su familia, pero deja abierta una pregunta: ¿le habría gustado al inolvidable astro del fútbol argentino quedar asociado a una actividad capaz de generar adicciones tan graves?
El recurso también produjo incomodidad en Malena Guinzburg. La actriz y humorista se refirió a una representación de su padre, fallecido en 2008, recibiendo en el “Más allá” a Ernestina Pais, quien murió recientemente cuando el auto en el que viajaba fue embestido por un tren.
La inteligencia artificial no solo recupera rostros y voces: también puede ubicar a figuras fallecidas en situaciones que nunca protagonizaron. Con lo que abominaba el fútbol, cabe preguntarse qué habría opinado Jorge Luis Borges al verse ahora, gracias a esta tecnología, en una tribuna y con una remera de la selección debajo del saco.



