Un ciudadano israelí murió este domingo a raíz de las graves heridas que sufrió durante un tiroteo registrado cerca del asentamiento de Halamish, en el oeste de Cisjordania. Según la información disponible, los disparos habrían sido efectuados por un palestino que todavía no fue localizado por las fuerzas de seguridad israelíes.
La víctima, de unos 30 años, se encontraba dentro de su vehículo, en un área natural, cuando el atacante abrió fuego contra un grupo de bañistas y luego escapó del lugar. La Policía confirmó el fallecimiento poco después de que el hombre fuera trasladado a un hospital.
Ante el operativo de búsqueda, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), teniente general Eyal Zamir, ordenó el despliegue de tropas adicionales para colaborar con la Policía en la localización del sospechoso.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, expresó su pesar por lo ocurrido a través de un mensaje en redes sociales y aseguró que “ningún terrorista está a salvo”. También afirmó que los responsables serán llevados ante la Justicia, tanto si actúan en la Franja de Gaza como en Cisjordania o Líbano.
Netanyahu sostuvo además que las fuerzas de seguridad israelíes trabajan para encontrar al “miserable terrorista” señalado como autor del ataque. “Con todos saldaremos cuentas”, reiteró. Asimismo, indicó que impartió instrucciones a las FDI y al Shin Bet, el servicio interno de seguridad e inteligencia, para reforzar su presencia y actuar en todo el territorio, incluyendo cierres y operaciones ofensivas.



