Meta publicó una patente para incorporar un interruptor físico en sus gafas inteligentes, con el objetivo de desactivar cámaras, micrófonos y otros sensores directamente a nivel de hardware. La propuesta busca que estos componentes no puedan volver a activarse mediante aplicaciones, actualizaciones o posibles vulnerabilidades de software, y apunta a reforzar la privacidad de los usuarios.

Actualmente, quienes utilizan las gafas Ray-Ban Meta pueden decidir cuándo grabar audio o video, tomar fotografías o activar las cámaras para que el dispositivo analice el entorno mediante inteligencia artificial. Estas funciones se controlan a través del software, que habilita o deshabilita cada sensor según el uso previsto en cada momento.

Según la patente, esa dependencia del software puede generar riesgos de seguridad y privacidad. Entre ellos, se contempla la posibilidad de que una modificación o actualización permita operar los sensores sin el consentimiento o el conocimiento de los usuarios. Para reducir ese riesgo, Meta plantea sumar un interruptor físico conectado a un chip mediante un circuito de “silenciamiento”.

Al activarlo, el sistema bloquearía el funcionamiento de las cámaras, los micrófonos y los sensores a nivel de hardware. De esta manera, ninguna aplicación ni actualización podría reactivarlos mientras el interruptor permaneciera habilitado. La patente fue publicada la semana pasada y detalla el mecanismo previsto por la compañía para integrar este bloqueo físico en sus gafas inteligentes.