Meta, la empresa matriz de Instagram, ha decidido dar marcha atrás en la función Muse Image, que permitía a los usuarios generar imágenes mediante inteligencia artificial utilizando fotos de cuentas públicas de la plataforma. Esta decisión se produce en respuesta a una ola de críticas centradas en la privacidad de los usuarios y el potencial uso indebido de sus imágenes, además de los riesgos asociados a la creación de deepfakes. La desactivación de esta función, anunciada el 10 de julio de 2026, se llevó a cabo apenas tres días después de su lanzamiento, lo que refleja la rapidez con la que la compañía ha tenido que reaccionar a las preocupaciones planteadas por la comunidad.

La función Muse Image fue presentada el 7 de julio de 2026 como parte de los esfuerzos de Meta por incorporar la inteligencia artificial en sus plataformas de manera creativa. Este modelo permitía a los usuarios generar imágenes a partir de descripciones escritas en lenguaje natural, así como combinar distintas fotos en una sola composición. Sin embargo, la controversia surgió debido a la posibilidad de que cualquier persona pudiera hacer uso de las fotos de cuentas públicas de Instagram sin el consentimiento explícito de sus propietarios, simplemente mencionando la cuenta con un “@” en la interfaz de Meta AI.

Desde Meta, la empresa declaró que su intención inicial era ofrecer una herramienta creativa que diera a los usuarios más control sobre sus contenidos. Sin embargo, en su comunicado oficial, la compañía admitió que la función no cumplió con las expectativas y que, por lo tanto, sería retirada. A pesar de que las cuentas privadas y las de menores de 18 años estaban excluidas de esta función, el diseño del sistema generó críticas por su enfoque en la exclusión voluntaria, que ponía la carga de proteger la privacidad sobre los propios usuarios, en lugar de la plataforma.

Las críticas no se limitaron a la falta de consentimiento, sino que también se centraron en los peligros que esta herramienta podría representar, especialmente en términos de sextorsión y la creación de deepfakes. En plataformas como Reddit y X, muchos usuarios expresaron su preocupación por el hecho de que tener una cuenta pública no debería ser considerado un consentimiento tácito para que la inteligencia artificial de Meta genere imágenes a partir de su contenido personal. Esta situación ha puesto de manifiesto la necesidad de una revisión más profunda de las políticas de privacidad en las redes sociales y el uso de tecnologías emergentes.

Haley McNamara, directora ejecutiva del National Center on Sexual Exploitation, fue una de las voces más críticas frente a esta función. En un comunicado, señaló que no solo se vulneran los derechos de las personas sobre su propia imagen, sino que también se crea una herramienta que puede ser utilizada para dañar a individuos a través de la sextorsión y otros tipos de estafas. McNamara enfatizó que la responsabilidad de desactivar esta función recae inaceptablemente sobre el usuario, en lugar de establecer un sistema más riguroso que proteja la privacidad desde el inicio.

La decisión de Meta de eliminar Muse Image pone de relieve la creciente presión que las plataformas digitales enfrentan para garantizar la seguridad y la privacidad de sus usuarios. En un mundo donde las tecnologías avanzan rápidamente, las empresas deben encontrar un equilibrio entre la innovación y la protección de los derechos fundamentales de las personas. La retirada de esta función podría ser un paso hacia una mayor responsabilidad por parte de las plataformas, pero también plantea interrogantes sobre cómo se manejarán en el futuro las herramientas que involucran inteligencia artificial y derechos de imagen, especialmente en un entorno donde las preocupaciones sobre la privacidad son cada vez más relevantes.