La Fórmula 1 incorpora este fin de semana una nueva fecha a su calendario con el Gran Premio de España en Madrid. La competencia se disputará por primera vez en el circuito MADRING, un trazado de 5,4 kilómetros y 22 curvas ubicado en el entorno de Ifema Madrid y Valdebebas. De este modo, la categoría volverá a la capital española después de más de cuatro décadas.

Mientras los equipos y los pilotos concentran la atención del público, detrás de la carrera funciona una infraestructura tecnológica de gran escala. En cada Gran Premio, la Fórmula 1 procesa y traslada entre 600 y 650 terabytes de datos, con el apoyo de más de 300 expertos en tecnología de la información.

Lee Wright, director asociado de IT en la Fórmula 1, está al frente de buena parte de este despliegue. Con cerca de dos décadas de experiencia en la organización, supervisa sistemas que incluyen servidores, redes, servicios en la nube, DevOps, inteligencia artificial y las computadoras utilizadas por el personal.

Una de las características centrales del operativo es que la Fórmula 1 llega a los circuitos con una infraestructura prácticamente autosuficiente. El promotor aporta principalmente el espacio físico y algunos servicios básicos, como el suministro de agua, el tratamiento de aguas residuales y las comunicaciones. El resto de la tecnología necesaria para desarrollar el Gran Premio se traslada junto con la organización. “Somos autosuficientes”, explicó Wright al describir un modelo que exige una planificación previa para cada competencia.