Las fuerzas de seguridad de Turquía realizaron en las últimas horas una serie de redadas contra organizaciones defensoras de los derechos de la comunidad LGTBI y activistas. Según las autoridades, los procedimientos alcanzaron a nueve organizaciones, trece compañías y 162 sospechosos en 15 provincias del país.

El ministro de Justicia turco, Akin Gurlek, informó que los operativos fueron desplegados por la Policía y la Gendarmería como parte de la investigación denominada “Mi familia es segura”. “Se han llevado a cabo operaciones en colaboración con la Policía y la Gendarmería tras iniciarse procedimientos legales contra 162 sospechosos, nueve organizaciones y trece compañías en 15 provincias”, afirmó en un comunicado publicado en redes sociales.

Gurlek sostuvo que las acciones forman parte de los esfuerzos oficiales para “proteger a los niños, a la institución familiar y al orden social”. También indicó que durante las redadas fueron incautadas “sustancias estupefacientes y numerosos materiales digitales”.

De acuerdo con el ministro, la investigación incluyó a personas acusadas de facilitar o proporcionar lugares para la prostitución, empresas señaladas por generar un entorno para esas actividades, individuos que producirían y difundirían contenido obsceno y acciones destinadas a exponer a niños a ese tipo de material. El funcionario vinculó el operativo con la responsabilidad que, según afirmó, la Constitución impone al Estado en materia de protección de la familia y la infancia.