En el contexto argentino de 2026, las empresas se encuentran ante un gran desafío: la falta de integración en sus procesos internos se perfila como un obstáculo significativo para el crecimiento sostenido. Los análisis del ecosistema corporativo revelan que, aunque muchas organizaciones están avanzando en la digitalización, carecen de una coordinación efectiva entre sus áreas clave, lo que limita su capacidad de respuesta ante un consumidor cada vez más exigente.

La clave para superar esta crisis de desincronización radica en la formación de equipos multidisciplinarios que posean un amplio conocimiento en el nuevo modelo de negocio digital. La combinación adecuada de procesos, expertos y datos resulta fundamental para cerrar la brecha entre la captación de clientes y las ventas. Cristian Medizza, CEO de Activarte, señala que esta desconexión interna puede ocasionar pérdidas de hasta un 40% en ventas potenciales, evidenciando la urgencia de una respuesta alineada en un entorno donde las expectativas del consumidor han cambiado drásticamente.

Medizza destaca que, en la actualidad, el cliente no solo busca adquirir un producto, sino también una respuesta técnica rápida y personalizada. En un ecosistema saturado, se espera transparencia en los datos y una interacción sin fricciones entre la publicidad y la solución ofrecida. El nuevo recorrido del cliente, que ya no es lineal, se convierte en un laberinto de interacciones, lo que exige a las empresas adaptarse a estas complejidades para no perder la confianza de un consumidor que se vuelve cada vez más tecnificado y exigente.