La Silver Economy se está consolidando como un motor de cambio en el panorama mundial, transformando el envejecimiento de la población en una oportunidad para el desarrollo económico y el bienestar social. Este fenómeno está impulsando sectores como la salud, la tecnología y la innovación, que reconocen la importancia de las personas mayores de 50 años en mercados de gran envergadura.

América Latina se suma a esta tendencia, experimentando un crecimiento acelerado de su población mayor y una creciente demanda de soluciones enfocadas en la longevidad activa. El Fondo Monetario Internacional (FMI) señala que, a pesar de los desafíos que presenta el envejecimiento, también puede ser una fuente de dinamismo y productividad, siempre que se implementen políticas públicas que promuevan la salud y la prolongación de la vida laboral.

Las proyecciones demográficas indican que América Latina jugará un papel crucial en este contexto. Se estima que la población mayor de 60 años en la región aumentará aproximadamente un 70% para 2050. En Argentina, el número de adultos mayores se duplicará en las próximas décadas, lo que impulsa la necesidad de nuevos servicios en bienestar, salud, tecnología y planificación financiera. Aunque la oferta actual es limitada, el potencial de crecimiento es notable cuando se compara con mercados más desarrollados en Europa y Asia.