Lola García, pareja de Kiko Rivera desde finales de diciembre de 2025, decidió dejar de ocupar un lugar secundario en la exposición pública de la relación y respondió a las críticas que recibe junto al DJ. La joven cuestionó que sus demostraciones de afecto sean interpretadas como mensajes dirigidos a Irene Rosales y reclamó que se utilice la misma “vara de medir” con la influencer y su novio, Guillermo Famín.

El planteo se produjo después de una declaración de amor que Kiko Rivera publicó en redes sociales. En ese mensaje, el DJ destacó que Lola trabaja, persigue sus objetivos y se esfuerza para conseguir sus logros, una descripción que fue leída como una indirecta hacia su exmujer. “Hay cosas que se valoran mucho más cuando has vivido lo contrario”, escribió Rivera, antes de referirse a una mujer “que se levanta cada día para perseguir sus sueños” y que se ha ganado cada paso “gracias a su disciplina, su constancia y su arte”.

A esa controversia se sumó el regalo que Kiko le hizo a Lola por su cumpleaños: una moto Vespa cuyo valor supera los 5.000 euros. Cansada de que la comparen con Irene Rosales y Jessica Bueno, la joven defendió públicamente sus sentimientos. “Estoy muy enamorada, muchísimo, no te imaginas”, afirmó, y expresó su desconcierto por las críticas a una publicación que, según remarcó, estaba dedicada a algo bonito y a ella.