Nadia Beller, expareja del asesor político argentino Fernando Cerimedo, denunció que el ataque armado que sufrió el lunes tuvo como objetivo impedir que revelara información sobre los vínculos de su ex pareja con funcionarios de alto rango de Bolivia y la Argentina, entre ellos los presidentes Rodrigo Paz y Javier Milei. La abogada y activista señaló a Cerimedo como el presunto responsable de haber ordenado el intento de asesinato.

Beller recibió tres disparos durante el ataque, ejecutado presuntamente por dos sicarios, y permaneció internada durante la semana en la Clínica Las Américas de Santa Cruz de la Sierra. Este sábado fue dada de alta y, antes de abandonar el centro de salud, explicó los motivos por los que decidió hablar públicamente: “Decido comenzar a hablar porque pretendían silenciarme y si estaba la posibilidad que hable, iban a intentar cerrar su trabajo”.

“Estoy segura que el móvil fue porque yo sabía muchas cosas y las podía contar”, afirmó. También sostuvo que, por su relación con Cerimedo, conocía información relevante: “Podía contar todo lo que sabía (...). Era mi pareja, me contaba todo”. Luego, en una publicación en redes sociales, planteó: “¿Caben dudas que esto fue un crimen de Estado?”. Además, denunció que una persona que habría participado del ataque intentó ingresar a su habitación del hospital haciéndose pasar por policía. Según su relato, el individuo no llevaba uniforme y, al ser cuestionado por el personal, respondió que iría a cambiarse.