El 26 de febrero, Jack Dorsey, cofundador de Twitter y actual CEO de Block, una de las principales empresas de pagos digitales, anunció la desvinculación de más de 4.000 trabajadores, lo que representa cerca de la mitad de su fuerza laboral global. A través de un comunicado interno, Dorsey argumentó que la causa detrás de esta decisión no radica en una crisis, sino en la evolución impulsada por la inteligencia artificial.

Dorsey afirmó que la inteligencia artificial transforma y acelera el trabajo, e incluso puede reemplazarlo en ciertos casos. Esta declaración se produjo mientras las acciones de Block experimentaban un incremento del 23% en el mercado después del cierre, lo que generó reacciones positivas entre los inversores, pero dejó a miles de empleados en la incertidumbre laboral.

Block no es la única empresa que ha tomado decisiones drásticas en relación con su personal debido a la IA. Compañías como Amazon y Salesforce han anunciado miles de despidos, citando la necesidad de adaptarse a las nuevas eficiencias que ofrece esta tecnología. Un análisis reciente sugiere que, aunque estas decisiones pueden estar justificadas en función de las promesas de la IA, muchas veces se basan en proyecciones futuras más que en resultados concretos ya alcanzados, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de estos recortes en el tiempo.