La integración de pantallas y herramientas de inteligencia artificial (IA) en el ámbito educativo ha generado un intenso debate en torno a su impacto en los procesos de aprendizaje de niños y adolescentes. A medida que aumenta el uso de plataformas digitales para la educación, surgen inquietudes sobre cómo estas tecnologías pueden afectar la comprensión lectora, la atención y el desarrollo del pensamiento crítico en los estudiantes.
Investigaciones recientes sobre el desarrollo infantil sugieren que el uso excesivo de pantallas puede estar vinculado a dificultades en áreas como la atención y la socialización, especialmente en las etapas más tempranas de la vida. En este contexto, el enfoque se desplaza desde la tecnología en sí hacia el modo en que se aplica en el entorno educativo, resaltando la necesidad de un uso pedagógico bien planificado.
Expertos en educación analizan el impacto de la IA en el aprendizaje y los retos que plantea en la relación entre docentes y alumnos. Alejandro Artopoulos, sociólogo y profesor, destaca que esta tecnología puede facilitar la comprensión al permitir un acceso más ágil a la información. Sin embargo, advierte sobre el riesgo del “cognitive offloading”, donde los estudiantes pueden volverse dependientes de la IA, dejando de lado el pensamiento crítico y la resolución de problemas. Por su parte, Diego López Yse, experto en educación, señala que, aunque la IA puede personalizar el aprendizaje, si se utiliza sin un enfoque estratégico, puede resultar en un aprendizaje superficial que no fomente la autonomía intelectual.



