La necesidad de transformar el sistema sanitario hacia un modelo que minimice su impacto ambiental se ha vuelto un tema central en las discusiones de expertos y profesionales de la salud. Antonio Franco, gerente de la Alianza Médica por la Salud Planetaria, ha planteado que para lograr un cambio significativo es fundamental integrar la sostenibilidad en la práctica clínica diaria. Durante su participación en el III Congreso Nacional One Health, organizado por la Plataforma One Health junto al Instituto de Salud Carlos III, Franco subrayó que esta integración debería reflejarse en protocolos de uso y en decisiones de compra basadas en criterios claros y medibles.

Franco explicó que cuando tanto los clínicos como los hospitales comienzan a percibir mejoras en la calidad y eficiencia de sus prácticas, la adopción de un enfoque sostenible se acelera. Este cambio, según sus palabras, puede volverse sostenible a largo plazo si se implementan estrategias que promuevan una lógica de valor clínico. Esto se traduce en la reducción del impacto ambiental a través de la eliminación de variaciones innecesarias, la duplicidad de procesos y el uso excesivo de recursos, lo que resulta en un sistema más eficiente y menos contaminante.

El congreso abordó la urgencia de incorporar criterios de sostenibilidad en todas las fases del sistema sanitario, desde la innovación tecnológica hasta la planificación y la compra pública. Franco enfatizó que esta transición no debe comprometer la calidad de la atención, la seguridad clínica ni la equidad en salud. La sostenibilidad debe ser un pilar fundamental en el desarrollo de políticas sanitarias que busquen mejorar tanto los resultados en salud como el respeto por el medio ambiente.

Para alcanzar estos objetivos, es crucial establecer protocolos clínicos y de proceso que prioricen la sostenibilidad, además de garantizar una capacitación adecuada para los profesionales de la salud. La formación continua es clave para que los equipos médicos puedan adaptarse a estos nuevos estándares y aplicar prácticas más responsables. El compromiso con la sostenibilidad no solo beneficia al medio ambiente, sino que también puede contribuir a la mejora de los resultados clínicos al optimizar recursos y procesos.

En el marco del congreso, también se discutió la relación entre la salud humana, el medio ambiente y los sistemas productivos, un enfoque que se enmarca dentro de la filosofía 'One Health'. Este enfoque integral es esencial para abordar problemas contemporáneos como el cambio climático y la presión sobre los recursos naturales, al tiempo que se busca avanzar hacia un modelo de salud más resiliente y centrado en la prevención. La interdependencia de estos elementos hace evidente la necesidad de una colaboración más estrecha entre los sectores de la salud, el medio ambiente y la producción.

Otro tema relevante que surgió durante el evento fue la resistencia a los antimicrobianos (RAM), un desafío creciente en el ámbito de la salud pública. Se destacó la importancia de involucrar a estudiantes y jóvenes profesionales en acciones colectivas que promuevan el uso responsable de antibióticos. La moderadora de la mesa dedicada a este tema hizo hincapié en la necesidad de una integración efectiva de las dimensiones humana, animal y ambiental para combatir la RAM, y en la urgencia de un enfoque coordinado y homogéneo en el país para enfrentar este problema crítico.