El Gobierno de Hungría anunció este martes la expulsión de diez diplomáticos rusos, a quienes acusó de haber desarrollado “actividades inaceptables” durante su permanencia en el país. Budapest sostuvo que la medida busca proteger la seguridad y la soberanía húngaras. Hasta el momento, Moscú no había informado una reacción oficial al anuncio.
La ministra de Exteriores de Hungría, Anita Orbán, comunicó la decisión a través de las redes sociales. Según explicó, el embajador ruso en Budapest fue notificado de que, de acuerdo con la evaluación de las autoridades húngaras, diez integrantes de la misión diplomática participaron en actividades consideradas incompatibles con sus funciones, en los términos establecidos por la Convención de Viena.
“Según la evaluación de las autoridades húngaras, diez miembros de la misión rusa han participado en actividades en Hungría inaceptables para los diplomáticos, según la Convención de Viena”, señaló Orbán. La funcionaria agregó que Hungría reclamó a esas personas que abandonen el territorio nacional.
Orbán aclaró que la decisión no supone una ruptura de las relaciones diplomáticas con Rusia. “Hungría tiene la intención de continuar el diálogo necesario, basado en el respeto mutuo y el cumplimiento de las normas”, afirmó la ministra.



