En un rincón de España que no suele ser el centro de atención de la moda, dos hermanas de Motril, Granada, están logrando un sorprendente reconocimiento en la industria gracias a su marca De Paula. Este emprendimiento ha cobrado vida desde su hogar, donde Susana y Raquel Ramos han transformado elementos cotidianos en auténticas obras de arte, fusionando la tradición con la innovación y aprovechando las plataformas digitales para alcanzar un público más amplio.

Desde sus inicios en la Escuela Superior Sevilla de Moda, Susana y Raquel siempre soñaron con dejar su huella en el mundo del arte y la moda. Inspiradas por su entorno familiar, donde su padre les inculcó el amor por la creatividad, decidieron dar el paso y crear su propia firma. Recientemente, sus diseños han cobrado notoriedad en redes sociales, especialmente por unos trajes de flamenca elaborados a partir de materiales accesibles como fundas de almohadas y nórdicos de Ikea. Este enfoque no solo destaca su talento, sino también su capacidad para innovar con recursos limitados.

Los diseños de De Paula han sido elaborados con un enfoque sostenible y creativo. Susana ha utilizado fundas nórdicas y estores, mientras que Raquel ha incorporado cortinas y flores artificiales en sus creaciones. Esta originalidad ha llevado a que uno de sus vestidos se luzca en el Real de la Feria de Sevilla, llevado por Gloria Camila, hija de la reconocida artista Rocío Jurado. Este momento marcó un hito para las hermanas, al tiempo que las redes sociales les brindaron el impulso necesario para convertirse en una marca emergente en el competitivo mundo de la moda.

La historia de De Paula es también una historia de empoderamiento y sostenibilidad. Raquel ha subrayado la importancia de reutilizar materiales en la confección de prendas, destacando que no es necesario utilizar telas nuevas para crear diseños impactantes. Esta filosofía no solo busca cuidar el medio ambiente, sino que también promueve la idea de dar una segunda vida a textiles que, de otro modo, serían desechados. En este sentido, las hermanas han expresado su interés en lanzar futuras colecciones cápsula que continúen esta línea de diseño ecológico.

Con el crecimiento de su marca, Susana y Raquel están decididas a consolidarse en el mercado. Su objetivo es no solo finalizar sus estudios, sino también abrir un atelier en Motril que les permita expandir su creatividad y ofrecer un espacio donde puedan interactuar y colaborar con otros diseñadores y clientes. A medida que ganan visibilidad, también están planificando presentaciones en eventos de moda, como la pasarela de flamenca que tienen programada para el 2 de mayo en la costa granadina y otra en Sevilla el 5 de mayo, donde mostrarán un diseño de novia inspirado en la histórica boda de Carlos V e Isabel de Portugal.

El crecimiento de De Paula es un testimonio del poder de la creatividad y la innovación en la moda actual. A medida que las redes sociales continúan jugando un papel crucial en su ascenso, las hermanas reciben un creciente número de seguidores y encargos, lo que refleja el interés del público por su propuesta única. Este fenómeno pone de manifiesto cómo el contexto local puede ser transformado en una plataforma global de expresión artística y comercial.

El impacto de De Paula resuena más allá de la moda, tocando temas de sostenibilidad, creatividad y la importancia de las raíces culturales. Con cada diseño, Susana y Raquel no solo están construyendo una marca, sino también un legado que resalta la belleza de lo hecho a mano y la relevancia de la moda consciente en el mundo contemporáneo.