Francisco Rivera ha dado inicio a la tradicional romería hacia El Rocío, un evento que convoca a miles de devotos cada año. Este año, el torero se unió a la Hermandad de Triana, embarcándose en un viaje que tiene un profundo significado espiritual y cultural. A pesar de no contar con la compañía de su esposa Lourdes Montes ni de sus hijos en esta ocasión, Rivera partió de Sevilla acompañado de amigos, luciendo un atuendo cómodo que incluía su medalla de la Virgen, un sombrero para resguardarse del sol y un bastón que le asistirá en el trayecto que emprende durante los próximos días. Se espera que tanto su esposa como su hija, Cayetana Rivera, se sumen a él en la romería más adelante.
La hija de Francisco, Cayetana, ha estado en El Rocío con Andrés Roca Rey, cuyo reciente noviazgo ha sido objeto de atención mediática. A pesar de mantener un perfil bajo, ambos jóvenes compartieron en sus redes sociales una imagen simbólica de velas encendidas en honor a la Virgen del Rocío, evidenciando su devoción y su deseo de agradecer por la pronta recuperación del torero peruano tras el grave accidente que sufrió en La Maestranza el pasado 23 de abril. Este gesto no solo refleja el compromiso de ambos con sus creencias, sino que también sugiere que la relación se encuentra en un momento de consolidación.
Francisco Rivera, al ser consultado sobre la situación de Roca Rey, mostró su apoyo incondicional. Con una sonrisa, afirmó que, dada la naturaleza peligrosa de la profesión taurina, "si normalmente rezamos, ahora hay que rezar el doble por la profesión de Andrés". Este comentario revela no solo su preocupación paternal, sino también su comprensión de los riesgos que conlleva la carrera de su yerno. Además, comentó que Roca Rey no podrá unirse a ellos en el camino hacia El Rocío, ya que tiene compromisos profesionales en Madrid.
La admiración que Rivera siente por Roca Rey es palpable. En sus declaraciones, mencionó que "no vi su reaparición en Jerez, pero así vuelve una figura del toreo. Impone su ley". Este reconocimiento hacia el joven matador es un testimonio del respeto que ha ganado en el ámbito taurino, especialmente tras su notable actuación posterior a su accidente. Rivera subrayó que, a pesar de los desafíos, Roca Rey continúa demostrando su valía en el ruedo, lo que lo convierte en un referente en la tauromaquia actual.
El día de la partida hacia El Rocío es un momento de gran significado para Francisco, quien no escatima en elogios para describir la experiencia. "Hoy es un día grande y bonito. Hacemos el camino al Rocío con Triana, con amigos... Cada camino es distinto, no hay dos caminos iguales, y el camino es especial". Estas palabras revelan su apego a la tradición y su aprecio por la camaradería que se forma durante esta peregrinación.
Finalmente, Rivera expresó su gratitud en lugar de sus peticiones, afirmando que prefiere "dar las gracias que de pedir". Resaltó la importancia de la salud de sus seres queridos y la alegría que aporta el buen humor en la vida. Este enfoque optimista y agradecido es un reflejo de su carácter y de la profunda conexión que tiene con su fe y sus tradiciones. El camino hacia El Rocío no solo es una manifestación de devoción, sino también una celebración de la vida, la familia y la amistad.



