La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) advirtió que la brecha digital entre las personas adultas mayores podría profundizarse si los sistemas de inteligencia artificial (IA) se convierten en la única vía para acceder a trámites, servicios o derechos. El organismo planteó la necesidad de preservar opciones no digitales para evitar que la falta de conectividad o de conocimientos tecnológicos se transforme en una barrera de acceso.

La advertencia se apoya en datos de un estudio de la Universidad de la Salud de la Ciudad de México. Según ese relevamiento, las personas de entre 65 y 75 años presentan niveles más bajos de uso de internet, en contraste con el 97,6% de conectividad registrado entre quienes tienen de 15 a 24 años. Para la CNDH, la diferencia expone una brecha tecnológica generacional significativa.

Frente a este escenario, la Comisión reclamó que se mantengan alternativas presenciales o no digitales, que se mejore la accesibilidad de las herramientas y que se brinde capacitación a los grupos en situación de vulnerabilidad. También consideró necesario establecer mecanismos que permitan cuestionar o revisar las decisiones tomadas mediante sistemas automatizados.

La CNDH sostuvo además que el desarrollo de la inteligencia artificial no debe desplazar la intervención humana. Máquinas, robots y sistemas digitales pueden funcionar como apoyo para las familias y para quienes realizan tareas de cuidado, pero no deberían reemplazar la escucha, el acompañamiento, los vínculos afectivos ni la atención personal. De este modo, el organismo planteó que la incorporación de estas tecnologías debe mantener el cuidado humano como un componente central.