El senador republicano Bernie Moreno reclamó la renuncia inmediata de su exyerno, el congresista Max Miller, luego de que su hija, Emily Moreno, lo acusara de agredirla. Miller, representante republicano por Ohio, negó las acusaciones y afirmó que no abandonará su candidatura a la reelección en noviembre.

Según informes policiales, Emily Moreno denunció que Miller le arrojó agua caliente, la golpeó contra una pared y le apuntó con un arma de fuego a la cabeza. El congresista sostuvo este sábado que es inocente y cuestionó que el senador haya esperado tanto tiempo para pronunciarse públicamente.

Moreno había mostrado inicialmente reticencias, pero finalmente exigió que Miller deje su banca. “Max Miller necesita ayuda psicológica seria. Es un peligro para mi hija y contengo la respiración cada minuto que tiene la custodia de mi nieta”, escribió el senador en redes sociales.

“Si existen estándares básicos de carácter necesarios para ocupar un cargo electo, Max Miller los incumple”, agregó Moreno, antes de afirmar que el congresista “no debería servir en la Cámara de Representantes”.

En respuesta, Miller volvió a negar los hechos y acusó al senador de actuar por motivos políticos. “Si mi hija me dijera lo mismo, personalmente no esperaría dos años antes de exigirme cuentas. Sabes que esto no es verdad y la única razón por la que hablas ahora es para esconderte de tu propio circo mediático. Todo esto es político”, sostuvo.