El comercio exterior argentino enfrenta desafíos significativos y, según la especialista Fernanda, es fundamental establecer normativas claras y sostenibles. En una reciente entrevista, enfatizó la importancia de la previsibilidad en las operaciones internacionales y cómo los cambios en las regulaciones afectan tanto a importadores como a exportadores. Además, destacó la necesidad de una coordinación efectiva entre los diferentes actores involucrados para garantizar que las operaciones se realicen sin contratiempos.
Fernanda se desempeña de manera independiente en la gestión de despachos de importación y exportación, y su experiencia abarca más de dos décadas. A lo largo de su carrera, ha trabajado en diversas empresas relacionadas con el comercio internacional, lo que le ha permitido adquirir una visión amplia de la operatoria desde distintos ángulos. Actualmente, se enfoca principalmente en sectores como electricidad, tecnología, maquinaria y robótica, aunque también ha tenido participación en la industria química y textil en etapas previas de su trayectoria.
La logística es un componente esencial en el comercio exterior, pero el éxito de las operaciones depende de la colaboración entre todos los participantes en el proceso, incluyendo forwarders, agentes de carga y despachantes de aduana. Este trabajo conjunto es crucial para la correcta ejecución de las operaciones, ya que permite identificar y corregir posibles errores en documentación, embalaje y requisitos específicos de productos. En un contexto donde se observan cambios hacia una mayor apertura comercial, Fernanda considera que es vital reconocer el papel de las importaciones en la producción local, ya que muchas empresas dependen de insumos y bienes de capital para operar eficientemente.



