En el marco de su visita a Camerún, el Papa León XIV ha hecho un llamado de atención sobre los peligros que representa la Inteligencia Artificial (IA), advirtiendo que esta tecnología puede contribuir a la creación de una "burbuja" que sustituya la realidad, generando conflictos, temores y violencia. Durante su discurso en la Universidad Católica de África Central, el pontífice destacó la necesidad de reflexionar sobre el impacto de la IA en la sociedad moderna, en un momento en que las transformaciones digitales están reconfigurando nuestras interacciones y percepciones del mundo.
El encuentro tuvo lugar el viernes 17 de abril, en la tercera jornada de su visita al país africano, donde el Papa también celebró una misa en la ciudad de Duala, que congregó a miles de fieles. Al llegar a la universidad, fue recibido con gran entusiasmo por estudiantes y jóvenes, quienes se mostraron dispuestos a escuchar sus enseñanzas. En un ambiente festivo, el Papa ofreció un discurso que combinó elementos académicos con un mensaje de esperanza y compromiso social, resaltando la importancia de la educación en el contexto actual.
León XIV enfatizó que, en un mundo donde muchas personas parece que han perdido sus referencias espirituales y éticas, es crucial que las instituciones educativas fomenten la amistad, la cooperación y la introspección. Hizo hincapié en que la universidad debe ser un espacio donde se puedan abordar los desafíos contemporáneos desde una perspectiva que valore la fe y su relevancia en situaciones marcadas por injusticias y desigualdades.
En su intervención, el Papa se dirigió especialmente a los jóvenes católicos africanos, instándolos a no temer a las innovaciones tecnológicas. En este sentido, propuso que estas instituciones educativas pueden ser incubadoras de un nuevo humanismo, capaz de enfrentar los retos de la revolución digital. La formación que se imparta debe ser humanística, y estar orientada a revelar las estructuras de poder y los prejuicios que influyen en la percepción de la realidad.
El pontífice también abordó el impacto profundo que la IA tiene en nuestras vidas, criticando cómo los sistemas de inteligencia artificial están organizando de manera cada vez más invasiva nuestros entornos mentales y sociales. Según León XIV, el desafío que plantean estos sistemas va más allá del simple uso de nuevas tecnologías, ya que implica un proceso de sustitución gradual de la realidad por simulaciones que no reflejan la verdad.
El Papa advirtió que en estos entornos digitales, diseñados para persuadir, la interacción humana se optimiza de tal manera que se vuelve superflua la conexión cara a cara. La alteridad, es decir, la capacidad de reconocer y valorar al otro, se ve amenazada y las relaciones se convierten en meras respuestas funcionales a estímulos. Esta desconexión, alertó, puede llevar a una atrofia de nuestra capacidad de discernimiento y, como consecuencia, a un aislamiento social que dificulta la convivencia pacífica.
Al cerrar su discurso, León XIV hizo hincapié en que, cuando la simulación se convierte en la norma, se corre el riesgo de vivir en burbujas que nos separan de la diversidad. Este fenómeno no solo genera un clima de desconfianza hacia lo diferente, sino que también nos aleja del diálogo y del encuentro auténtico con los demás. En este contexto, el Papa hizo un llamado a recuperar la humanidad en las interacciones sociales, promoviendo la empatía y el entendimiento entre todos, como antídotos frente a los peligros que plantea la tecnología actual.



