La discusión sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito laboral suele polarizarse entre quienes minimizan su efecto y quienes pronostican un colapso inminente. Sin embargo, un análisis más profundo revela que la situación es más compleja y preocupante de lo que aparenta.
Recientemente, se publicó un estudio titulado "Labor market impacts of AI: A new measure and early evidence" por investigadores de Anthropic, que introduce una nueva métrica para evaluar el impacto real de la IA en el mercado laboral. Este estudio se presenta en un contexto crítico, ya que el mismo día, la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos reportó la pérdida de 92.000 empleos en febrero y un aumento en la tasa de desempleo al 4,4%. Particularmente, el sector de servicios de información, que está siendo transformado por la adopción de la IA, sufrió una pérdida de 11.000 puestos de trabajo.
El estudio destaca una métrica clave: la "exposición observada", que compara la capacidad teórica de la IA para realizar tareas con su uso real en el entorno laboral. Mientras que en el campo de computación y matemáticas se estima que los modelos de lenguaje podrían realizar hasta el 94% de las tareas, actualmente solo cubren un 33%. A medida que la tecnología avanza, los investigadores advierten que esta brecha se reducirá, lo que podría tener implicaciones significativas para el futuro del empleo, particularmente afectando a los jóvenes, quienes ya enfrentan dificultades para ingresar al mercado laboral.



