La Justicia de Honduras resolvió este lunes que el expresidente Juan Orlando Hernández sea juzgado en libertad y ante un tribunal ordinario por los supuestos delitos de lavado de activos y fraude contra el Estado. La decisión modificó el esquema inicialmente previsto, que contemplaba la intervención de la Corte Suprema de Justicia.

El Juzgado Penal en materia de Criminalidad Organizada, Medio Ambiente y Corrupción estableció como medidas cautelares la prohibición de salir del país, una caución juratoria y la obligación de permanecer bajo el cuidado y la vigilancia de su equipo de defensa. Además, sus abogados deberán presentar semanalmente un informe sobre su situación jurídica.

“Juan Orlando Hernández quedará bajo el cuidado y vigilancia de su equipo de defensa, el cual deberá presentar un informe semanal sobre su situación jurídica”, explicó el portavoz del Poder Judicial, Carlos Silva. El funcionario señaló que la caución juratoria implica que el imputado debe firmar un acta y comprometerse, bajo juramento, a someterse al proceso judicial.

La audiencia inicial fue programada para el próximo 12 de agosto en la sala sexta del Tribunal de Sentencia. El caso quedará a cargo de ese juzgado ordinario, luego de que este lunes fuera declarado “sin lugar” el recurso presentado previamente, según informó el Poder Judicial hondureño.