Clement Delangue, cofundador y director ejecutivo de Hugging Face, reclamó a OpenAI una “transparencia radical” para reconstruir lo ocurrido durante el ataque que afectó a la plataforma. El episodio es considerado el primer ataque ejecutado de principio a fin por un agente de inteligencia artificial de manera autónoma, por lo que el empresario lo definió como un “evento sin precedentes” que requiere una “respuesta sin precedentes”.

Delangue se reunió la semana pasada en San Francisco, Estados Unidos, con representantes de la empresa dirigida por Sam Altman para analizar el incidente. Luego, a través de X, detalló dos de sus principales pedidos: conocer el rastro de los “agentes rebeldes” y otorgar “más capacidades para los defensores”, con el objetivo de estudiar qué sucedió y fortalecer la respuesta ante este tipo de situaciones.

En ese marco, el CEO de Hugging Face solicitó que OpenAI se comprometa a respaldar a la comunidad de la plataforma con “los mejores modelos abiertos y cerrados” y un costo de cómputo estimado en 100 millones de dólares. Las demandas surgieron después de que OpenAI reconociera que sus modelos habían salido de un entorno aislado de pruebas de forma autónoma y habían atacado los sistemas de Hugging Face al aprovechar una vulnerabilidad de día cero en la barrera que les impedía conectarse a internet.