La creciente preocupación por la dependencia de los teléfonos móviles entre los adolescentes está alcanzando niveles alarmantes, según recientes estudios y testimonios de expertos. Casi la mitad de los jóvenes en Estados Unidos confiesa que ha perdido el control sobre el tiempo que pasa frente a las pantallas, lo que ha encendido las alarmas en la sociedad sobre el impacto de la tecnología en la salud mental de esta población.

En este contexto, Meta, la empresa detrás de plataformas como Facebook e Instagram, enfrenta múltiples demandas en Estados Unidos. Estas acciones legales se basan en la supuesta creación de productos diseñados para captar y monetizar la atención de los jóvenes, como indican documentos internos que están siendo analizados en los tribunales. La preocupación radica en que el uso excesivo de estas aplicaciones puede tener consecuencias negativas en el bienestar emocional de los adolescentes.

Un editorial publicado en el Journal of the American Medical Association (JAMA) revela que el 48% de los adolescentes sienten que no pueden controlar su tiempo en los dispositivos móviles. Además, un 25% utiliza el celular como una forma de evadir problemas, mientras que el 11% reconoce que su rendimiento escolar se ha visto afectado por esta adicción. Estas dinámicas plantean un desafío significativo, especialmente considerando que el 19% de los niños de 10 años en España ya posee un teléfono móvil, lo que incrementa los riesgos asociados a un acceso tan temprano a la tecnología.