La boda de Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez finalmente no se celebró el sábado 8 de agosto en Madeira, pese a las versiones que habían instalado esa posibilidad y a la expectativa que se generó entre seguidores y curiosos. La pareja no confirmó en ningún momento que tuviera previsto casarse ese día y mantiene en reserva sus planes personales.
Durante los días previos, distintas informaciones habían señalado a la Catedral de Funchal, ciudad natal del futbolista portugués, como posible escenario de la ceremonia. También se mencionó que el hotel Savoy Palace habría sido reservado para una celebración posterior junto con familiares y amigos. Sin embargo, ninguna de esas versiones fue ratificada por Ronaldo ni por Georgina Rodríguez.
La expectativa llegó a tal punto que miles de personas se reunieron frente a la catedral para esperar la llegada de los supuestos novios. El enlace que se realizó finalmente en el templo correspondía a otra pareja, cuyo novio reaccionó con emojis de risa ante la repercusión del episodio en las redes sociales.
El rumor ya había circulado una semana antes, cuando una presunta invitación ubicó la boda el 1 de agosto en la Quinta da Regaleira, en Sintra. Esa versión también fue desmentida y el recinto permaneció abierto al público con normalidad. En medio de las especulaciones, Edu Aguirre, periodista y amigo cercano de la pareja, eligió no responder cuando le preguntaron por la supuesta boda y tampoco dio precisiones sobre una posible fecha.



