La creciente amenaza de fraudes digitales y ataques cibernéticos ha llevado a los desarrolladores de sistemas operativos a implementar medidas de seguridad más efectivas. En este sentido, la función de Protección Avanzada, disponible en dispositivos Android, se presenta como una herramienta esencial para salvaguardar la información en los teléfonos móviles.

Esta funcionalidad está integrada en las versiones más recientes del sistema operativo de Google y es compatible con dispositivos de diversas marcas, como Samsung y Xiaomi. Su propósito principal es minimizar la vulnerabilidad ante intentos de espionaje, robo de información y la proliferación de malware, un tipo de amenaza que ha ido en aumento en los últimos años.

A diferencia de un antivirus convencional, la Protección Avanzada actúa como un conjunto de restricciones y controles que refuerzan la seguridad del sistema. Al activarla, se limitan acciones que suelen ser aprovechadas por ciberdelincuentes, como la instalación de aplicaciones de fuentes no confiables o la conexión a redes inseguras. Aunque no se observarán cambios visibles en la interfaz, el sistema adoptará políticas más estrictas para el control de accesos y la transferencia de datos, lo que aumentará la protección de los usuarios de manera significativa.