Citi ha decidido realizar un ajuste significativo en su estrategia de inversión, destinando la mitad de su asignación a acciones de pequeña capitalización en Estados Unidos. Con esta medida, el banco busca diversificar su cartera y ampliar su exposición más allá de las grandes empresas tecnológicas.
Al mismo tiempo, Citi ha optado por reducir su inversión en China y ha ajustado su infraponderación en el Reino Unido a un 50%. Este movimiento forma parte de un enfoque más equilibrado, alejándose de las acciones de gran capitalización y ajustando su exposición en sectores específicos como tecnología y consumo discrecional.
El análisis realizado por Citi indica que, aunque la liquidez sigue siendo abundante y favorece los activos de riesgo, existen preocupaciones en torno a la inteligencia artificial. Para mitigar estos riesgos, el banco ha optado por una estrategia que incluye una infraponderación en el crédito y una sobreponderación en la duración, confiando en que las tasas de interés en EE.UU. funcionarán como un resguardo ante posibles caídas en el mercado.



